Un grabado al aguafuerte se realiza trabajando una plancha de metal recubriéndola con una sustancia protectora con base de cera, resistente a los ácidos. Se dibuja la imagen inversa sobre la lámina con una punta metálica muy afilada que va eliminando la capa de cera por donde va pasando. A continuación se sumerge la lámina en un baño de ácido. La acción del ácido disuelve la zona de metal dibujada que se ha quedado sin protección; el tiempo de inmersión de la lámina en el ácido determina la profundidad de la línea en el grabado al aguafuerte.
La estampación se realiza entintando la plancha cada vez, humedeciendo el papel donde se va a grabar, y pasando ambos por un tórculo o prensa. El número de grabados que se realiza con la misma plancha, queda reflejado por el número escrito en la esquina inferior izquierda, junto con el número que este grabado hace en la serie.
Luego ha sido “iluminado” con lápices y acuarelas, dándole la terminación única que este grabado tiene.
L’Atelier de Gravure
Une gravure à l’eau-forte s’effectue à l’aide d’une planche en métal recouverte d’une substance à base de cire, résistante aux acides, qui la protège. On dessine l’image inversée sur la planche avec une pointe métallique, très aiguisée, qui élimine la couche de cire la ou elle passe. Ensuite, on plonge la planche dans un bain d’acide. Les acides vont dissoudre la zone métallique, sur laquelle on a dessiné, qui est restée sans protection. Le temps d’immersion de la planche dans l’acide détermine la profondeur de la ligne de la gravure à l’eau-forte.
L’estampage se fait en mettant de l’encre sur la planche à chaque fois ainsi qu’en humidifiant le papier sur lequel on va effectuer la gravure et, ensuite, on passe les deux à la presse.
Le nombre de gravures effectuées avec la même planche, se remarque par le chiffre inscrit dans le coin en bas à gauche, à coté du chiffre du placement de la gravure dans cette série.
La gravure a ensuite été « éclairée » à l’aide de crayons de couleurs et aquarelles, lui donnant ainsi une finition unique.
Fotografías de Andrés Castillo Martín